
Hay trozos de internet escondidos ahí fuera.
Nuestros embajadores recorren el mundo con algo de ropa, muchas malas decisiones y un montón de pegatinas. Quien escanea primero puede reclamar su trozo de internet. Los siguientes dejan su huella.
No vendemos nada. No rastreamos a nadie. Pegamos pegatinas.
01
¿Cómo funciona?
Un embajador la pegó, tú pasas por delante. El resto cabe en cuatro pantallas, y no hay nada que instalar.
Apunta al cuadrado. El teléfono hace el resto.
social.claims/…Acabas de encontrar un trozo de internet sin dueño.
El primero que lo reclame decide adónde lleva.
Reclamar esta pegatinaPrimero miro de qué vaReclamar esta pegatina
Tu seudónimo
el paseante del barrio
Tu enlace
https://instagram.com/tu.cuenta
Tu mensaje
Encontrada un martes por la noche, estaba lloviendo.
el paseante del barrio
Encontrada un martes por la noche, estaba lloviendo.
Libro de visitas
Pasaba por aquí. Hacía frío.
anónimo de paso
La vi desde el tranvía. Bien jugado.
anónimo de paso
02
El estado de la red
Cifras calculadas en directo desde la base de datos. Ningún contador decorativo.
100
Pegatinas ahí fuera
23
Trozos reclamados
988
Escaneos contados
1
Huellas dejadas
1
Países representados
03
Los embajadores
Los que llevan las pegatinas. Nunca diremos dónde las han puesto.
Todavía no hay ningún embajador público. Los primeros siguen en un tren.
04
Algunas huellas
Elegidas a mano y moderadas. Aquí no aparece nada de forma automática.
El libro de visitas mundial está en blanco. Alguien tiene que empezar.
05
Dónde hemos puesto el pie
Solo por país. Nunca publicamos la dirección de una pegatina.
Francia
15 pegatinas · 200 escaneos
06
Por qué hacemos esto
Internet se ha convertido en una sucesión de flujos que pasan de largo. Social.Claims vuelve a pegar un trozo de red a un punto concreto del mundo real y se lo entrega a quien pasa por delante.
Una pegatina no tiene algoritmo. Espera. A veces durante meses. Y entonces alguien levanta la vista.
Quien escanea primero decide el destino. No paga nada, no se registra en nada, y nadie podrá quitárselo.
Social.Claims convierte pegatinas anónimas en lugares de paso digitales. El primer visitante las reclama, los siguientes dejan una huella, y nadie sabe exactamente dónde estará la próxima.De dónde viene el proyecto
Pegamos con cuidado
Solo en lugares autorizados, con permiso del propietario o sobre soportes previstos para ello. Nunca sobre un monumento, un escaparate, un coche o una señal de tráfico. Una pegatina mal puesta es vandalismo, no arte urbano.
Leer el código de pegado¿Quieres pegar algunas?
Confiamos pegatinas a gente que se mueve y que sabe dónde pone los pies. Solicitud en dos minutos, respuesta escrita a mano.